A día de hoy son muchas las compañías que buscan aumentar las capacidades de su sistema de telefonía, e incluso sustituirlo completamente. En este campo, hoy reina la Telefonía IP: Asterisk, Cisco, Avaya, Nortel, … que incluyen características muy interesantes como:

  1. Operadoras Automáticas (IVR)
  2. Avanzados sistemas de mensajería
  3. Funcionalidad ACD
  4. Integración de sedes
  5. Extensiones remotas

Un proyecto de este tipo puede enriquecer mucho la compañía en la que se implanta, pero existen algunos riegos con los que se tiene que tener cuidado:

  • Plan de implantación
    Se debe decidir las funcionalidades a cubrir antes de comenzar la implantación, de forma que no existan cambios en mitad del proceso y se pueda definir un presupuesto lo más exacto posible.
  • Experiencia del implantador
    Es vital la experiencia y capacidad del implantador en estos proyectos, tanto en la puesta en marcha como en su posterior mantenimiento y soporte.
  • Elección de la plataforma
    La oferta de estos sistemas es cada día más amplia. A la hora de decantarnos por uno u otro deberíamos tener en cuenta:

    • La flexibilidad del sistema
      Irán surgiendo nuevas necesidades después de la puesta en marcha, y se debe ir ajustando la configuración. Debe ser el sistema el que se modifique según las necesidades de la empresa y no al revés.
    • Escalabilidad y capacidad de crecimiento
      Es importante que el sistema no interrumpa el crecimiento de la compañía, y que no sea necesario reemplazarlo a partir de un número limitado de usuarios.
    • Características disponibles
      Aunque no se vayan a hacer uso de ellas en un primer momento, debemos tenerlas en cuenta para un futuro.